Tres meses ha tardado en menguar mi estupefacción, que no en desaparecer. Y es que no puedo culpar a los que se desinteresan por la política.
Gozan de una mejor salud, por aquello de que las realidades se generan
dentro de uno mismo
Me refiero a que tenía muchas esperanzas puestas en las elecciones, y tras he caído en una espiral nihilista y de resignación ante la secuencia de hechos. La mayoría absoluta de la derecha, que desde el primer día ha faltado a su palabra, la reforma laboral que convierte un poquito más a los trabajadores en peones prescindibles, una reforma educativa que no hará sino ampliar el número de trabajadores a colocar, la derogación de leyes por razones de credo religioso, más tijera, menos servicios con impuestos al alza, y pobre del egoísta que se queje, que esto es igual para todos. Además, el tema Iñaki y todo lo que salpica, el cable 524 y la simpatía del Rey a los golpistas del 81', la "inocencia" quién sabe en qué clave de Camps, la defensa por parte de su partido ignorando deliberadamente los valores a los que a menudo apela con cínica indignación, y el vuelco del caso hacia Garzón, como si de represalias políticas se tratase. Queda todavía el más importante de los temas por salir: el del Franquismo.
Por todo esto, y mucho más, tengo que disculparme ante mis no-lectores, porque no faltan temas sobre los que escribir. Sencillamente es difícil canalizarlo todo a través del teclado, o tal vez es que mi incredulidad frente a todo esto presagia la aparición de alguna úlcera estomacal.
Ya no tenemos que ceñirnos sólo al pasado. Tenemos la confirmación absoluta de que vivimos en una broma. En el mejor de los monólogos del ´Club de la comedia'. Uno eterno y plagado de los chistes más inimaginables, así como de otros tan viejos que han sido olvidados y reinventados con personajes actuales.
Y dónde está la bolita...?
sábado, 11 de febrero de 2012
La redefinición de la justicia.
Ya es la justicia en si misma abstracta y relativa. Lo ha
sido desde el principio de los tiempos y no faltan ejemplos que nos lo
confirmen empezando por la Ley del Talión, pasando por el derecho romano y las
dogmáticas ordalías del Medievo o de las culturas aisladas en las que unos
pollos deciden con su muerte la inocencia o culpabilidad de una persona con
drásticas consecuencias.
Nosotros, digamos “occidente” o “el mundo civilizado” aunque
en este momento seamos todo lo contrario, quisimos en algún momento una
democracia justa y equilibrada en la que encuadrar nuestros actos en base a
algo que podríamos llamar la “empatía”. Nos erigimos en tanto que “Justicieros
implacables” para opinar, juzgar y castigar problemas ajenos, e iniciar guerras
preventivas o contra líderes colocados anteriormente por intereses económicos,
pero escondemos la cabeza a la hora de mirar atrás y resolver una parte de
nuestra historia antes de que termine de enquistarse cual recuerdo traumático.
Ahora sólo nos queda cruzar los dedos por que un ápice de sensatez se asome y
desencadene en esta tierra de acontecimientos surrealistas.
Hoy el cuento es más o menos el mismo, puesto que si en la
Europa feudal “Dios” probaba la inocencia de un acusado evitándole graves
quemaduras en una mano, aunque tal cosa muy rara vez ocurriese -salvo acuerdos
previos, debidamente pagados- en la España del siglo veintiuno hemos redefinido
la política.
Por un principio muy lógico todo el mundo sabía que las
ordalías demostraban la culpabilidad del acusado en lugar de creer en su
inocencia. Los juicios eran más rápidos, la figura del Pantócrator era lo
suficientemente temida, y todo el mundo prefería perder una mano a convertirse
en un mártir en la hoguera.
Incluso cuando factores más difícilmente comprobables como
en las ordalías de ciertas tribus africanas, consistentes en hacer beber un
brebaje tóxico a los acusados siendo el culpable incapaz de vomitarlo por
procesos internos relativos a la culpabilidad y consecuentes bloqueo mental y
tensión corporal, el grupo tiende a creer que el resultado del juicio ha sido
el justo en el caso, y el adecuado para la continuidad del grupo y de su orden
social
El problema viene con la racionalización que nos distingue
de estas culturas, la superación del estadio en el que la magia y la religión
son la ciencia que cohesiona el grupo. Tantos
años de lucha contra el Absolutismo, por una Constitución, por una separación efectiva
de poderes y la igualdad de todos los hombres ante la ley. Esta primera
sentencia no representa sino una bofetada (más) para los que desean el bien en el
mundo. Sin embargo, no es sólo eso, sino la confirmación de un pasotismo que
esconde influencias sólo Dios (sí, seguramente sólo él) sabe de qué calibre.
Por eso me permito equiparar lo que está sucediendo con las
ordalías. ¿O es que a alguien sorprende que con un partido
que llega a la mayoría absoluta y gobierna con sospechosa y despreocupada
opacidad, la ratificación del escaño del señor Camps y la sentencia del
Tribunal Supremo a Garzón haya vuelto a volverle la espalda a la población y a los valores que sobre ella deben reinar.
¿Acaso alguien dijo algo cuando el caso en cuestión
eran los crímenes de Pinochet, siendo no muy diferentes de los que hoy nos
atañe?
Por lo demás, la justicia depende de situar en un mismo
plano los agravios de unos a los daños de otros. Y si buscamos su definición veremos que poco en común tiene con una
situación que deberíamos considerarnos afortunados de presenciar. Igual
es eso, que debemos alegrarnos del descaro con que todo esto está sucediendo, y
asumir que jamás recuperaremos la esperanza o la fe en nuestras instituciones y
el crédito del estado si es que alguna vez lo tuvo. El significado real de las palabras viene definido por consenso del grupo.
El tema es que aquí no hay consenso. Y claro, si no hay consenso a la hora de calificar los hechos presentes estaremos admitiendo la manera en que los tribunales han hablado, y por lo tanto permitiendo que laJusticia quede definitivamente desvirtuada.
No cabe duda de que tenemos muchos temas tabú, en torno a
los cuales hay mucho que tapar a juzgar por la parodia que ante nosotros
transcurre. Me sorprende que Europa no se inmiscuya
cuando se quiere presentar como la depositaria de unos valores desvirtuados hoy
por hoy.
Resulta que nadie se atreve a cuestionar la autoridad moral (o los
santos huevazos) con que los moralistas que nos gobiernan nos quieren convertir
en buenos samaritanos, cristianos practicantes, amantes de la vida y del
matrimonio heterosexual según la teoría Aguirrista de las peras y las manzanas.
Pero resulta que ya no tenemos nada en qué creer y sí tenemos,
sin embargo, mucho que reflexionar.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Democracia 4.0
Hace días que quería colgar esto.
Es una iniciativa que se puso en marcha el año pasado, basada en el uso de internet para dar solidez al sistema democrático de votación y representatividad parlamentaria.
Permitir que la población tenga un cierto peso en el Parlamento fomentaría también una mayor conciencia política y una mayor capacidad de reflexión, aunque eso es lo que no interesa.
Si hay 350 escaños para aproximadamente 35 millones de votantes, se entiende que hay un 'índice de representatividad' de cien mil votos por diputado, que si son emitidos por una parte de la población resten representatividad de los diputados en función del número de personas que quiere votar.
Sería entrar y votar en el Congreso. Si podemos hacer la declaración de impuestos desde casa, también podemos votar nuestra jubilación, y así de paso los diputados tienen razones para trabajar un poco más.
http://friendfeed.com/jotaelers/e1ebac89/democracia-4-0-no-podras-volver-pensar-como
Es una iniciativa que se puso en marcha el año pasado, basada en el uso de internet para dar solidez al sistema democrático de votación y representatividad parlamentaria.
Permitir que la población tenga un cierto peso en el Parlamento fomentaría también una mayor conciencia política y una mayor capacidad de reflexión, aunque eso es lo que no interesa.
Si hay 350 escaños para aproximadamente 35 millones de votantes, se entiende que hay un 'índice de representatividad' de cien mil votos por diputado, que si son emitidos por una parte de la población resten representatividad de los diputados en función del número de personas que quiere votar.
Sería entrar y votar en el Congreso. Si podemos hacer la declaración de impuestos desde casa, también podemos votar nuestra jubilación, y así de paso los diputados tienen razones para trabajar un poco más.
http://friendfeed.com/jotaelers/e1ebac89/democracia-4-0-no-podras-volver-pensar-como
lunes, 14 de noviembre de 2011
Por una Racionalización Real de gastos y política.
Es difícil tocar este tema sin que parezca una arenga republicana o un acto de insumisión, que lo sería si aceptase que técnicamente somos todos súbditos del rey.
Debemos de alguna manera reconocer el papel desempeñado en momentos frágiles de nuestro pasado reciente, y su contribución, si no a tener una serie de derechos y libertades antes impensable, a evitar que Tejero tomase el relevo.
Seguro que hay complicaciones y teorías que todavía no han salido a la luz; y con seguridad me salto otros muchos detalles de los que tampoco estoy enterado, pero en efecto no es nada nuevo que el dinero público destinado a la monarquía es, cuando menos, un despilfarro, y esta pierde apoyo y se constata una progresiva indiferencia entre las generaciones más jóvenes.
Viajes, vacaciones oficiales y no oficiales, vivienda(s) y gastos,vestimenta, personal, transporte, alimentación y bodas reales con las que celebrar la perpetuación de su especie, ... por mencionar sólo los más básicos.
Para hacerse una idea algo más concreta, recomiendo echar un ojo a la declaración oficial de su presupuesto y organización.
Por eso, pienso yo que si el Rey es y quiere ser Rey de todos los españoles, debería ser el primero en hacer gala de la austeridad que se predica desde altas instancias nacionales e internacionales y dar ejemplo a la clase política, en teoría tan súbdita como nosotros, los ciudadanos de a pie.
Dejando de lado el debate de la consanguineidad histórica y sus sabidas complicaciones genéticas, o el de los ingresos paralelos con que deben contar tras 35 años de reinado y favores de todo tipo, quiero creer que aquel que más discretamente ha llevado su título nobiliario, primer heredero de la corona, Felipe de Borbón, el príncipe azul casado con una periodista que si bien ha subido en la escala social, buena conciencia tiene de sus orígenes y de la situación del país, podría contemplar la posibilidad de abdicar en nombre de una modernización política que buena falta hace.
La (in)estabilidad del país no debería verse especialmente alterada si esto es realmente una Monarquía Constitucional y la política funciona con total independencia de la Casa Real. En cualquier caso la estructura básica del Estado seguiría siendo la misma de siempre, con unos progresistas y unos liberales que se alternan el poder cuando la situación lo requiere. La presencia o importancia del Rey en este proceso no sería sino retrógrada y déspota, dado que el Pacto del Pardo de 1885, ya preveía esta situación para que la Monarquía no se viese amenazada por la tensión social del momento.
No sé por qué, veo más similitudes de las que debería.
Pero como es poco probable que tal cosa suceda, e Iñaki Urdangarín también ha sido discreto guardando siempre unas formas y fama intachables, hasta entonces, sólo intentaré difundir la petición de firmas para que los más de 8 millones de euros que recibe la Casa Real al año vuelvan a contar para aquellos campos cuyos presupuestos se han visto "inevitablemente recortados" en el contexto de crisis actual.
Es más, si es este un Estado laico, ¿por qué podemos elegir aportar dinero a la Iglesia Católica, y no podemos negarnos a que una parte presupuestaria sea regalada a una institución obsoleta cuya misión transitoria ya fue cumplida?
Debemos de alguna manera reconocer el papel desempeñado en momentos frágiles de nuestro pasado reciente, y su contribución, si no a tener una serie de derechos y libertades antes impensable, a evitar que Tejero tomase el relevo.
Seguro que hay complicaciones y teorías que todavía no han salido a la luz; y con seguridad me salto otros muchos detalles de los que tampoco estoy enterado, pero en efecto no es nada nuevo que el dinero público destinado a la monarquía es, cuando menos, un despilfarro, y esta pierde apoyo y se constata una progresiva indiferencia entre las generaciones más jóvenes.
Viajes, vacaciones oficiales y no oficiales, vivienda(s) y gastos,vestimenta, personal, transporte, alimentación y bodas reales con las que celebrar la perpetuación de su especie, ... por mencionar sólo los más básicos.
Para hacerse una idea algo más concreta, recomiendo echar un ojo a la declaración oficial de su presupuesto y organización.
Por eso, pienso yo que si el Rey es y quiere ser Rey de todos los españoles, debería ser el primero en hacer gala de la austeridad que se predica desde altas instancias nacionales e internacionales y dar ejemplo a la clase política, en teoría tan súbdita como nosotros, los ciudadanos de a pie.
Dejando de lado el debate de la consanguineidad histórica y sus sabidas complicaciones genéticas, o el de los ingresos paralelos con que deben contar tras 35 años de reinado y favores de todo tipo, quiero creer que aquel que más discretamente ha llevado su título nobiliario, primer heredero de la corona, Felipe de Borbón, el príncipe azul casado con una periodista que si bien ha subido en la escala social, buena conciencia tiene de sus orígenes y de la situación del país, podría contemplar la posibilidad de abdicar en nombre de una modernización política que buena falta hace.
La (in)estabilidad del país no debería verse especialmente alterada si esto es realmente una Monarquía Constitucional y la política funciona con total independencia de la Casa Real. En cualquier caso la estructura básica del Estado seguiría siendo la misma de siempre, con unos progresistas y unos liberales que se alternan el poder cuando la situación lo requiere. La presencia o importancia del Rey en este proceso no sería sino retrógrada y déspota, dado que el Pacto del Pardo de 1885, ya preveía esta situación para que la Monarquía no se viese amenazada por la tensión social del momento.
No sé por qué, veo más similitudes de las que debería.
Pero como es poco probable que tal cosa suceda, e Iñaki Urdangarín también ha sido discreto guardando siempre unas formas y fama intachables, hasta entonces, sólo intentaré difundir la petición de firmas para que los más de 8 millones de euros que recibe la Casa Real al año vuelvan a contar para aquellos campos cuyos presupuestos se han visto "inevitablemente recortados" en el contexto de crisis actual.
Es más, si es este un Estado laico, ¿por qué podemos elegir aportar dinero a la Iglesia Católica, y no podemos negarnos a que una parte presupuestaria sea regalada a una institución obsoleta cuya misión transitoria ya fue cumplida?
jueves, 10 de noviembre de 2011
"Ah, per Bacco, io non capisco niente. Siamo una gabbia di pazzi"
Hoy ha sido un día como cualquier otro pese a haber dejado atrás el segundo debate electoral: seguimos sumidos en doscientos años de bipartidismo, a la Familia Real parece preocuparle menos que se vea que están tan manchados como otros, los partidos aspirantes siguen desacreditándose mutuamente en lugar de ganarse el crédito que necesitan, y los pájaros cantan como celebrando la tardía caída de Berlusconi.
No he visto ninguno de los debates. Creo que no me interesaba verlos sabiendo que ninguno de los ponentes tiene mi confianza. En cualquier caso, según la variopinta prensa que adorna nuestro surrealista y adorable país, pese a su carácter cínico y partidista, el resultado de las elecciones parece estar ya cantado y asumido por los principales candidatos. El que no se quiere explicar, y el que no tiene gran cosa por decir a su favor.
Amadeo de Saboya, último rey antes de la Primera República, ya dejó a su vuelta a Italia tras sus dos años de reinado algunas perlas que demuestran que no estamos locos por pensarlo, como la que da título a este post.
"Dos años largos ha que ciño la corona de España, y la España vive en
constante lucha, viendo cada día más lejana la era de paz y de ventura
que tan ardientemente anhelo. Si fueran extranjeros los enemigos de su
dicha, entonces, al frente de estos soldados tan valientes como
sufridos, sería el primero en combatirlos; pero todos los que con la
espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la
nación son españoles; todos invocan el dulce nombre de la patria; todos
pelean y se agitan por su bien, y entre el fragor del combate, entre el
confuso, atronador y contradictorio clamor de los partidos, entre
tantas y tan opuestas manifestaciones de la opinión pública, es
imposible afirmar cuál es la verdadera, y más imposible todavía hallar
remedio para tamaños males. Los he buscado ávidamente dentro de la ley y
no lo he hallado. Fuera de la ley no ha de buscarlo quien ha prometido
observarla".
Vamos, que volvemos a lo mismo. Si ni con Baco, dios del vino, llegó a entenderlo, deberíamos aprovechar la ocasión que se nos presenta dentro de una semana. Pocas
veces el contexto ha sido tan favorable como ahora, y la clase política lo sabe.
Las encuestas parecen mostrar una cierta voluntad de equilibrio en la intención de voto, y un reparto de los votos entre más partidos, aunque no por ello debemos ilusionarnos pues sabemos que no son estas las mejores pitonisas.
Ya que la democracia es representada
por ir a votar un par de veces (y punto), hay que difundir la idea de que votar a partidos minoritarios es la mejor salida a 1. la posible mayoría absoluta del PP, y 2. al problema de espacio que hay en el Congreso para una diversidad parlamentaria que obligue a tomarse las cosas con un poquito más de seriedad.sábado, 5 de noviembre de 2011
Sobre los paradigmas del sistema educativo.
Leí hace unos meses el libro "El Elemento", del ponente del vídeo, Ken Robinson. Fue un regalo de mi hermana que, haciendo un repaso a la vida de personalidades conocidas, muestra como las capacidades humanas sobrepasan con creces lo que el sistema educativo y su forma de dirigirlas pueden ofrecer.
El vídeo no hace ninguna mención, pero Noam Chomsky ya había planteado, hablando de lingüística, la enseñanza como intrínsecamente limitativa. La cultura lo es.
Y si la realidad depende de que la pensemos, podemos hacernos una idea de lo grande que es el mundo y la poca conciencia que tenemos sobre él.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Robos en el metro
La entrada en la boca del metro suele venir acompañada de pensamientos
que van desde el ligero retraso que suele caracterizarme y la inquietud que
genera, hasta la pregunta sobre el número de vidas que salva la locución que
recuerda la prohibición de bajar a las vías, aparentemente necesaria pese a lo
lógico de la cuestión.
La del civismo en el metro también resonó constantemente en
mi cabeza por la pegadiza música de fondo (OMD – Electricity) y el tiempo que
tardé en reconocerla, pero quisiera centrar el tema en la que falta: la que
pretende prevenir a los turistas de los robos en metro durante la temporada
alta, que por lo demás este año ha sido especialmente suculenta para todas las
partes gracias al aumento del número de visitantes en algo más de un 15%:
hosteleros, restauradores, ayuntamiento, aerolíneas, lateros y carteristas.
Cierto es que, ante el exagerado repunte de los hurtos, una campaña así se
hizo necesaria, así como la presencia policial en el metro, cuyos positivos
resultados han sido constatados en el primer mes.
Cierto es también que Barcelona tiene un serio problema con
la reincidencia de los ladrones, y la laxitud de la ley sobre qué merece ser
castigado y qué no (de donde podríamos sacar algún post jugoso y bastante largo)
es el problema más grave en lo que a delincuencia se refiere.
Pero la sutileza pasa por la manera en que una campaña que
ha sido concebida para público extranjero presenta un mensaje preventivo en
catalán, inglés, japonés y castellano, por este orden, y parece olvidar, por ejemplo, el alto número de franceses que visita la
ciudad, sobre todo en verano, aprovechando la proximidad.
Así que me puse a
buscar estadísticas que muestren la proporción de denuncias por robo entre
el volumen general de turistas, y pese a
no haberlas encontrado encontré los datos
oficiales de la Generalitat sobre Turismo , que muestran la distribución de
visitantes por nacionalidades:
Españoles no catalanes, franceses, italianos, ingleses, y estadounidenses.
Pues eso: ¿dónde está la bolita?
Cuando planteo la pregunta busco saber si ante toda la
representación hay algún interés no declarado cuando, al margen de dar un
mensaje que es útil e indiscutiblemente positivo, se esconde una cierta
imposición lingüística que poco o nada tiene que ver con el problema que ataca
y cuya sutileza pasa inadvertida ante el público.
Pienso que la racionalización y objetividad deberían ser
prioritarias para resolver sin crear más conflictos. ¿Por qué? Porque establecer
una división lingüística cuando ambas lenguas son oficiales, en teoría gozan de
los mismos derechos y sobre la que ya hay un debate bastante amplio, no hace
sino situarlas en escalas diferentes.
El volumen de denuncias por robo es un factor prácticamente
aleatorio. Sí, ha habido peticiones oficiales de parte del gobierno japonés
para evitar los robos a sus turistas (un discreto 2.1% de visitantes), lo que
da sentido a su inclusión, pero no explica por qué este se encuentra por
delante del castellano (con diez veces más visitantes sin contar a los procedentes
de América Latina), y detrás del catalán, cuyos usuarios habituales son con
mucha probabilidad los que menos robos sufren.
Por otro lado, el precio de los billetes aumenta anualmente
siendo ya un 47% desde 2002, aumento que van muy por encima del del IPC, que en
estos 8 años apenas ha superado el 30% (¡qué decir de los últimos dos años!), y
pese a haber habido no pocos reclamos de asociaciones de usuarios que ya saben
que Barcelona cuenta con el transporte público más caro de España, el precio
para el año 2012 previsiblemente aumentará en su habitual 5%.
Demos gracias a TMB: por lo menos somos los primeros en
entender lo fácil que es perder la cartera, como si no fuese lo que hay dentro
lo que nos importa realmente.
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